A primera vista, el gesto es inesperado: sobre la base clásica del denim, un jardín en coral intenso se despliega con carácter casi ornamental. Las flores, trabajadas en encaje, recorren el canesú como una intervención precisa, mientras una pequeña aplicacione (un delicado pulpito joya) introduce destellos sutiles que capturan la luz con discreción. La silueta conserva la estructura icónica de la campera de jean, con un calce relajado que permite superponerla con naturalidad. Pero aquí, lo esencial se transforma: el contraste entre lo utilitario y lo decorativo construye una pieza con identidad propia, donde cada detalle suma profundidad visual. Una edición limitada donde el denim se convierte en superficie expresiva, y el gesto clásico se reinterpreta con una mirada más lúdica y singular.